Sobre la becada (arcea)

 

Descripcion:

 

PAG DE ACCESO AL CLUB : http://www.ccbp.org/home.htm
SACADO DE EL CLUB DE CAZADORES DE BECADA CCB

Scolopax rusticola

FICHA TAXONÓMICAClase: AvesSubfamilia: ScolopacinaeOrden: CharadriiformesGenero: ScolopaxFamilia: ScolopacidaeEspecie: Scolopax rusticolaLinneo: 1758Euring: 5290DenominacionesDenominaciones en España Inglés: WoodcockAndalucía: GallinetaFrancés: Becasse des boisAsturias: ArceaAlemán: WaldschnepfeBaleares: CegaCegaItaliano: BeccacciaCantabria: SordaEspañol: Becada Castilla y León: PitorraHúngaro: SzalonkaCastilla y León: Chocha Perdiz País Vasco: Oilagorra 

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SACADO DE EL CLUB DE CAZADORES DE BECADA CCB

Scolopax rusticola

FICHA TAXONÓMICAClase: AvesSubfamilia: ScolopacinaeOrden: CharadriiformesGenero: ScolopaxFamilia: ScolopacidaeEspecie: Scolopax rusticolaLinneo: 1758Euring: 5290DenominacionesDenominaciones en España Inglés: WoodcockAndalucía: GallinetaFrancés: Becasse des boisAsturias: ArceaAlemán: WaldschnepfeBaleares: CegaCegaItaliano: BeccacciaCantabria: SordaEspañol: Becada Castilla y León: PitorraHúngaro: SzalonkaCastilla y León: Chocha Perdiz País Vasco: Oilagorra

 

La becada está incluida en el Orden de los Charadriiformes junto a gaviotas y limícolas, compartiendo sus características anatómicas y diferenciándose en sus hábitos que son más forestales y terrestres.

Dentro del Género Scolopax existen seis especies de becadas: la que nos ocupa, S. rusticola, distribuida por Europa y Asia; S. minor, en América del Norte; S. mira, en las islas Ryukyu en Japón; S. saturata, S. celebensis y S. rochussenii, en Indonesia y Nueva Guinea.

Es un ave de tamaño mediano (30-35 cm y 300-350 gr) y aspecto robusto y compacto. Dos rasgos la diferencian: su pico largo (67-80 mm) y sus grandes ojos negros situados en la parte superior de la cabeza. El carácter táctil y móvil del pico en el extremo de su mandíbula superior hace que el método para alimentarse tenga más componente táctil que visual. La posición de sus ojos le permite un campo de visión de 360º pero dificulta su visión frontal. Las patas son muy finas con dedos delgados y uñas también finas y cortas. Las alas son anchas y redondas (50-60 cm de envergadura), y su plumaje, un jaspeado de marrones, grises, blancos y negros, le proporciona un perfecto camuflaje en su entorno. Cabe resaltar que no presenta dimorfismo sexual.

La becada se distribuye en gran parte de la ecozona Paleártica. Desde las Islas Británicas hasta Mongolia y el extremo oriental

 

de Rusia, China y Japón. Por el Norte no sobrepasa el Círculo Polar Ártico y por el Sur sus zonas de invernada más meridionales se describen en el norte de África y Oriente Medio.

La cifra de reproductores en Europa ha sido estimada en 7.500.000 ejemplares, que supone un tercio de la población mundial de la especie. La Unión Europea aporta 700.000 reproductores y, de ellos, la Península Ibérica contribuye con unos 7.000-8.000. Se estima que la cifra de becadas en invierno se encuentra entre 10-15 millones de ejemplares y que son capturadas entre 2.600.000 y 3.700.000 especímenes por temporada de caza.

Dentro de su esquema de distribución en el Paleártico occidental se distinguen tres grandes zonas. En el Norte, principal área de cría; la zona de invernada en áreas meridionales de Europa, norte de África y Oriente Medio, y existe una franja intermedia donde se solapan la cría y la invernada.

El hábitat óptimo de la becada está compuesto por bosques mixtos que alternan sotobosque denso y claros en zonas colindantes con pastos o praderas.

Dentro del área de cría pueden ser zonas forestales desde el nivel del mar en el norte de Europa hasta zonas de montaña en la Península Ibérica (>= 600 m.s.n.m.). En la zona de invernada son hábitats forestales variados, bosques de frondosas, encinares y pinares, en cualquier caso, muy dependientes de las condiciones meteorológicas, de la abundancia de alimento y de la presión de la caza

 

 

La migracion:

  La becada está catalogada como migratoria de corto recorrido ya que su límite meridional de invernada no rebasa la franja presahariana. Presenta además un patrón sobresaltante, las poblaciones más norteñas invernan más al sur que las centroeuropeas, y también se ha descrito cierta variación latitudinal puesto que las poblaciones noroccidentales tienen zonas de invernada localizadas más al oeste que las nororientales. La migración postnupcial comienza a detectarse en la Península a finales de octubre y finaliza en la segunda mitad de diciembre. A partir de esas fechas se considera período de invernada estricto. Durante este período migratorio se presentan dos picos de abundancia, el primero en la segunda quincena de noviembre correspondiente a las becadas de largo recorrido y formado por las poblaciones más norteñas, el segundo en el mes de diciembre, compuesto por las migratorias de origen centroeuropeo de corto recorrido. La migración postnupcial se desarrolla en frente amplio siendo los ejemplares jóvenes y las hembras los primeros en comenzar. El viaje es nocturno, individual o en pequeños grupos de menos de diez ejemplares y con velocidades medias de 80-90 km/día, realizando en el proceso paradas intermitentes de varios días seguidas de desplazamientos nocturnos de unos 400 km.

En el caso de la migración prenupcial, en la Península se ha establecido desde la segunda mitad de febrero y el mes de marzo, y son los machos los que inician antes el viaje de regreso, además, es más rápida que la postnupcial.

Hasta la fecha, el estudio de la migración de la becada se ha podido completar gracias a la información proveniente de la recuperación de aves anilladas (2.804 recuperaciones en la base de datos EURING) y a la caracterización de la extracción cinegética (6.000 becadas controladas por el CCB). En la actualidad se han realizado y continúan ejecutándose estudios que utilizan técnicas más modernas y novedosas como son los marcadores genéticos y el reciente estudio del CCB basado en el análisis de las concentraciones de isótopos de hidrógeno, en concreto deuterio, en sus plumas.

Finalmente, destacar un último aspecto de la fenología de la becada: el anillamiento científico ha demostrado que la scolopax rusticola en sus migraciones presenta una importante fidelidad tanto por su lugar de nacimiento como por la zona de invernada. Aspecto éste sobre el que el CCB pretende arrojar más luz mediante el presente proyecto.

 

 

Mas:

 EspecieScolopax rusticolaNombre castellanoArceaNombre asturianoBecadaFamiliaScolopacidae (Escolopácidos)OrdenCharadriia (Charadriformes)


Descripción
La arcea o becada (Scolopax rusticola) es un ave de la familia de los escolopácidos, grupo muy numeroso que integra entre otras especies numerosas limícolas, zarapitos, archibebes, agachadizas, etc. A diferencia de éstas es un ave característica de medios forestales que cría principalmente en las áreas norteñas de Europa y Asia y migra para invernar a la región mediterránea. La migración parece ser parcial y marcadamente protagonizada por individuos jóvenes, del año, siendo numerosas las aves que pasan el invierno en sus cuarteles de cría. En Asturias existen algunas poblaciones sedentarias que crían en áreas de montaña e incluso ocasionalmente se registran episodios reproductivos en zonas más bajas.



<LI>Biología
Para su alimentación, compuesta principalmente por lombrices, insectos, miriápodos y, en menor medida semillas y restos vegetales, se desplaza desde los refugios del bosque a praderas y áreas abiertas donde obtiene este sustento. El análisis de contenidos estomacales de arceas ha permitido conocer la enorme importancia que supone para la especie la ingestión de lombrices de tierra, representando éstas casi la totalidad del aporte energético diario de estas aves. Durante la primavera y el verano manifiesta mayor actividad en las horas diurnas, en cambio en el invierno utiliza para alimentarse netamente las horas nocturnas.

Su camuflaje en el bosque es perfecto, con un plumaje en diferentes tonos pardos combinados con negro que le dan el color de la hojarasca. La característica morfológica más notable es su pico, largo y recto, que identifica su silueta al volar.

Durante el periodo primaveral tiene lugar el celo de la arcea, también conocido como "croule" o "roding", y caracterizado por el vuelo nupcial efectuado por los machos al anochecer y al amanecer generalmente alrededor de la mancha boscosa donde reposan durante el día, siguiendo un itinerario fijo con la finalidad de localizar y atraer hembras receptivas. Durante este recorrido el macho emite unos característicos sonidos semejantes al croar de una rana seguidos de un silbido, que permiten detectar rápidamente la presencia de arceas en celo en un determinado monte o mancha boscosa.

Gracias a diversos estudios realizados se ha podido conocer que el periodo de croule para la arcea en la región asturiana va de la primera quincena de abril a la primera del mes de junio, alcanzando su punto álgido durante la segunda quincena de mayo.

Tras unos 20-23 días de incubación eclosionan entre 2 y 5 huevos en un nido hecho en el suelo y estratégicamente camuflado y difícil de localizar. Es frecuente la realización de dos puestas sucesivas.

La situación reproductiva de la especie en el Principado es aún ampliamente desconocida, dada la complejidad existente para la obtención de información por las peculiares características que presenta esta ave. Sin embargo, se están llevando a cabo diversos estudios y censos que permiten ir conociendo importantes datos como el mencionado periodo reproductor o valores de densidades medias postreproductoras de arceas sedentarias nidificantes en la región. Dichas densidades, que parecen alcanzar los 3.4 individuos por cada 100 ha en las Reservas suponen unas cifras importantes y a tener muy en cuenta en el sentido de gestionar adecuadamente el aprovechamiento cinegético de la especie.



<LI>Regulación y gestión cinegética
En Asturias la arcea puede considerarse la especie reina dentro de la caza menor, motivado por la gran tradición cinegética que atesora en la región y, en gran medida, por el constante y progresivo declive que han ido experimentando otras especies de caza menor como la perdiz o los leporidos. Existe una marcada sensibilización social frente a la especie y su conservación, reflejándose en una activa participación de voluntarios en diversos estudios y proyectos relacionados con esta ave. Cada año, y de forma voluntaria, un buen número de cazadores de arcea llevan a cabo un seguimiento de la población mediante el cumplimentado de un cuadernillo con fichas en las que van registrando todos los datos referentes a cada episodio cinegético (zona de caza, vegetación, condiciones meteorológicas, observaciones, capturas). Una vez terminado el periodo hábil para la captura, durante los meses de febrero y marzo, estos voluntarios realizan recorridos con perro y sin arma con la intención de localizar arceas y, de este modo, ir aumentando los conocimientos sobre esta enigmática ave, su periodo de estancia en la región y otros datos de interés. Estos datos se suman a los que generan otras asociaciones como el Club de Cazadores de Becada (C.C.B.) o los que realizó la Federación Española de Caza.

Las modalidades de caza empleadas para la captura de la arcea son dos:

- "Al salto", practicada por un cazador acompañado de un máximo de dos perros, con un cupo de tres arceas por día. Es la modalidad más popular.
- "En mano", varios cazadores, acompañados o no de perros, con un cupo máximo de captura de 3 arceas por miembro de la cuadrilla y día. En las Reservas Regionales de Caza la modalidad en mano es practicada por un mínimo de cuatro y un máximo de seis cazadores, con un día de duración, acompañados por un guarda, permitiéndose el empleo de perros en un número no superior a ocho y manteniéndose el mismo cupo.

Desde la Administración Regional, además de los diversos estudios sobre la especie que se han promovido a lo largo de los últimos años, se han ido adoptando progresivamente distintas medidas encaminadas a procurar una adecuada gestión cinegética de la especie. En este sentido, desde 1991 la caza de la arcea se cierra el último día de enero, de tal manera que no se ejerce presión sobre la especie durante la "contrapasa", es decir, cuando las aves comienzan su viaje de regreso desde los lugares de invernada hacia sus cuarteles de cría. Únicamente se permiten dos días hábiles por semana, de forma general jueves y domingos, además de los festivos, existiendo un límite en cuanto a las horas hábiles. De este modo, desde octubre al 15 de noviembre está permitido el ejercicio cinegético desde el orto hasta las 18 horas y desde el 15 de noviembre hasta el 31 de enero desde el orto hasta las 17 horas. Se mantiene vedada la especie en todas las Reservas excepto en el Sueve, Piloña y algunas zonas de la Reserva de Somiedo como Lena, encontrándose, de este modo, vedada casi la totalidad del área de cría de la arcea sedentaria. 
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